Follow @UMPViajarlo

Flag Counter
Tweets por el @UMPViajarlo.  

UN MUNDO
PARA VIAJARLO
El lugar donde compartir tus viajes   

Catalana    Inglesa
                       
INICIO
¿QUIÉNES SOMOS?
CATALUNYA
ESPAÑA
EUROPA
ÁFRICA
AMÉRICA
ASIA
CONTACTO

Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici  (Sergi y Yolanda)

El único parque nacional de Catalunya es un paraje natural de una belleza incomparable. Se pueden realizar incontables excursiones y caminatas de todos los niveles de dificultad, desde paseos con niños hasta ascensiones a algunos de los picos más altos de Catalunya, de más de 3000 metros.

Durante el Puente de Noviembre de 2016 fuimos a la Vall de Boí y visitamos el parque, al cual teníamos muchas ganas de ir desde hacía tiempo y que cumplió de largo con nuestras expectativas. Estando alojados en el pueblo de Barruera, nos dirigimos a él por los accesos de la zona de la Vall de Boí, al oeste del parque. También se puede explorar por las rutas del lado este, hacia el Estany de Sant Maurici, a las que se accede por el pueblo de Espot. Para escapadas cortas, conviene centrarse en una de las dos zonas, ya que Espot se encuentra a unas 2 horas en coche de la Vall de Boí, puesto que no se puede cruzar el parque y hay que rodearlo o bien por Francia o bien por el sur.

La entrada al parque es gratuita (y también los aparcamientos) y está abierto siempre, dando la mayor libertad al visitante. Preguntando en cualquiera de las oficinas de información de los pueblos cercanos al parque (como las de Boí o Barruera) te pueden informar de las opciones para visitarlo que más se adecuen a tus preferencias. A nosotros nos explicaron que para visitar el parque en excursiones de un día, se podía dejar el coche o bien en el aparcamiento de La Molina o bien en el de Cavallers, y empezar desde allí las rutas de senderismo más habituales. La parte positiva de estas rutas es que se componen de pequeños tramos de 1-2h de duración que se van enlazando, de manera que puedes adecuar el recorrido a tus preferencias y tu forma física. La parte negativa es que la mayoría no son circulares, de manera que hay que volver atrás por el mismo camino.

Nosotros dedicamos dos días a visitar el parque, uno en cada una de las dos zonas mencionadas. A continuación explicamos por separado las rutas que realizamos en cada una de ellas.

APARCAMIENTO LA MOLINA - ESTANY DE LA LLEBRETA - PLANELL D’AIGÜESTORTES - ESTANY LLONG - POTARRÓ D’ESPOT

Esta ruta es bastante larga y de dificultad media-alta por la larga duración y por algunas rampas bastante duras en la parte final. Nosotros tardamos diez horas y media en recorrer unos 32 kilómetros. Es muy recomendable por la belleza de los lagos y paisajes que se recorren. Lo único malo es que hay que volver por el mismo camino de ida.

El primero de los párquines que se encuentra por la carretera que viene de los pueblos de la Vall de Boí es el de La Molina y desde allí sale un sendero bien señalizado hacia el Planell d’Aigüestortes siguiendo en parte la Ruta de la Nutria. Este sendero transcurre junto al río por un bosque húmedo con una ligera pendiente ascendente y es cortado por riachuelos constantemente. Aquí ya empezamos a ver, en la montaña de delante, una estampa que nos acompañaría durante todo el recorrido, árboles de colores rojizos, anaranjados y amarillentos mostrando la cara más bella del otoño. Hay que ir con cuidado porque, aunque el frío sea moderado, hay tramos con hielo.

Para seguir la Ruta de la Nutria hay que cruzar el río por un puente colgante que queda a mano izquierda y seguir por un sendero de fuerte pendiente que discurre a través del bosque. En este tramo se pasa por distintos puentes de madera y, a veces, hay que cruzar entre vacas que invaden el camino.

Salimos a un prado a cielo abierto y llegamos a la ermita románica de Sant Nicolau, situada a 1700 metros de altura y cerrada al público. Desde allí el camino baja al Estany de la Llebreta, un precioso lago rodeado de montañas que se reflejan en él. Desde allí se divisa en el bosque del fondo la Cascada de Sant Esperit. El camino sigue subiendo, perfectamente señalizado, por un tramo de menos pendiente hasta el mirador de dicha cascada, desde el que se ven muy de cerca varios saltos de agua y desde el que se tienen muy buenas vistas del lago.

El último tramo hasta el Planell d’Aigüestortes es de mucha pendiente y a menudo sale a amplios prados. El tiempo oficial desde el parquin hasta el Planell es de dos horas; se puede realizar en algo menos si se va a buen ritmo, pero puede ser algo más si uno se para a menudo a contemplar el paisaje (cosa muy recomendable). Desde el Planell es posible acercarse por una pasarela de madera al Mirador de Sant Esperit, a 1800 metros de altura. Las vistas son buenas, pero no tanto como las que se tienen en otros puntos del recorrido anterior.

El Planell d’Aigüestortes es un buen punto para descansar. Cuenta con una caseta de información, bancos para sentarse, carteles informativos y lavabos. Es también el punto hasta el que llegan los taxis lanzadera desde Boí o desde el aparcamiento, para quienes quieran ahorrarse la primera parte del recorrido.

Desde el Planell d’Aigüestortes sale una pista forestal que lleva al Estany Llong. Esta es la parte más sencilla del recorrido: el camino es ancho, sin apenas subida y discurre junto al río. Si se viaja con niños es una buena opción subir hasta el Planell d’Aigüestortes en transporte y realizar el paseo al Estany Llong.

La pista transcurre tranquilamente entre abetos, con montañas peladas enfrente, y se pasa por algunas fuentes: la Font del Planell Gran y la Font del Forn de la Pega. Después de un tramo con ligera subida se llega a un lugar con buenas vistas del Estany Llong y se puede comprobar su situación entre montañas sin apenas vegetación. Se puede bajar hasta el lado del lago y contemplar un espectacular efecto espejo.

La ruta sigue por un camino que rodea una parte del lago y llega a una zona donde puedes sentarte a descansar y hacer un picnic a sus orillas. De hecho, encontramos mucha gente que había optado por esta opción, ideal para familias. Desde allí sale el desvío hacia el Potarró d’Espot, camino que conlleva una fuerte subida por una zona de piedras. Esta es la parte más dura de la ruta, que a veces sale a alguna zona de prado, pero nunca deja de subir. Por el camino se tienen buenas vistas del Estany Redó, de forma circular y escondido entre paredes de piedra, y espectaculares vistas del Estany Llong desde la altura. Después de una pala muy dura, se llega a un último desvío y, ya por un camino más tranquilo, se llega al mirador del Potarró d’Espot. Este es un lugar espectacular, en el que se ve desde arriba el Estany de Sant Maurici junto a escarpadas agujas, en las que resuena el eco.

Se vuelve por el mismo camino que el de ida, pero se pueden realizar algunas pequeñas rutas alternativas. Cerca del Estany Llong sale un desvío al Pi de Peixenari, un pino monumental de curiosa forma y grandes dimensiones, a escasos 10 minutos. Luego, poco antes de llegar al Planell d’Aigüestortes, sale un desvío a una pasarela de madera que pasa elevada por el medio del bosque y está adaptada para gente de movilidad reducida. Después de cruzar un puente sobre un río bravo se llega de nuevo al Planell.

El camino de bajada hasta el Estany de la Llebreta es el mismo que el de subida. Por la tarde se produce un bonito efecto espejo que refleja en el lago los árboles que lo rodean. Para completar la Ruta de la Nutria hay que seguir unos metros por la pista asfaltada hasta un desvío, en vez de tomar el camino a la ermita de Sant Nicolau. El primer tramo es de subida, no especialmente pronunciada pero que nos costó a esas alturas del día. Es únicamente el primer trozo, luego el camino vuelve a ser de bajada y se puede acabar la jornada con tranquilidad, volviendo a juntarse al final con el sendero entre el bosque a la altura del puente colgante.

PRESA DE CAVALLERS - ESTANY NEGRE (Ruta de la Marmota)

El aparcamiento de Cavallers está un poco más alejado que el de La Molina desde la Vall de Boí. Siguiendo la misma carretera, se cruza Caldes de Boí, pueblo famoso por sus aguas termales y balnearios, y se pasa el punto de información, desde el que también sale una ruta hacia los Estanys de Gèmena y desde donde se puede subir al Besiberri Sud (3023m). Un poco más adelante, se encuentra el aparcamiento, a los pies de la Presa de Cavallers, una gran mole de piedra que impacta un poco en medio del bonito paisaje natural. No hay solo un aparcamiento, sino varios a diferentes niveles. También había coches que aparcaban al margen de la carretera, pero hay que ir con cuidado de no molestar porque la carretera es muy mala y es necesario que haya los espacios en los márgenes por si se cruzan dos coches.

Desde el parking, sale un desvío a la parte de arriba de la presa, a menos de 15 minutos. En la parte de arriba se puede cruzar la presa sobre el Embalse de Cavallers y se tienen también muy buenas vistas de la montaña y el valle, hacia el otro lado. Allí se encuentra el desvío al Estany Negre, también llamado Estany Nere (a 2h desde la presa).

El camino empieza rodeando el Embalse de Cavallers. Es bastante llano al principio, pero se va tornando pedregoso hasta perderse varias veces entre las rocas. Una vez se ha llegado al otro lado del lago, el camino empieza a subir, también por rocas. Llega a perderse totalmente lo que sería el camino y hay que seguir las balizas (de madera y con la parte superior pintada de amarillo).

Después de la importante subida, se sale a un bonito prado, surcado por riachuelos que fluyen como pequeños caminos. Al fondo se pueden vislumbrar finas cascadas que caen entre las rocas. Hay que cruzar el prado antes de seguir subiendo otra vez por las piedras que hay sobre la ladera de la montaña. El camino vuelve a ser poco visible y hay que volver a guiarse por las balizas. Este tramo es muy entretenido y es necesario cruzar varias veces el río saltando de piedra en piedra junto a las distintas caídas de agua. De todos modos, no es difícil y basta tomar unas mínimas precauciones.

Alguna baliza un tanto confusa puede hacer perder la senda, pero no hay que preocuparse, si se observa alrededor siempre se encuentra una nueva baliza que te permite retomar la ruta. La subida es bastante dura, con mucha pendiente y un camino muy escarpado. Al final, se llega a un punto desde donde se tienen vistas desde arriba del Estany Negre entre las montañas escarpadas. Si se sigue el camino un poco más allá se llega al refugio Ventosa i Calvell, desde donde se tienen buenas vistas del lago.

En esta ruta hay que volver por el mismo camino. La bajada no es mucho más rápida que la subida debido a que hay que ir saltando con cuidado de roca en roca.